En telecomunicaciones, no orientado a
la conexión significa una comunicación entre dos puntos finales de una
red (equipos terminales de datos, ETD) entre los que un mensaje puede ser
enviado sin acuerdo previo. El dispositivo en un extremo de la comunicación
transmite los datos al otro, sin tener que asegurarse de que el receptor
esté disponible y listo para recibir los datos. El emisor simplemente envía
un mensaje dirigido al receptor. Cuando se utiliza esta forma de comunicación
son más frecuentes los problemas de transmisión que con los protocolos orientados
a la conexión, y puede ser necesario reenviar varias veces los datos. Los
protocolos no orientados a la conexión a veces son rechazados por
los cortafuegos porque los paquetes maliciosos son más difíciles filtrar.
El protocolo IP (nivel 3) y el protocolo UDP (nivel 4) son
protocolos no orientados a la conexión, pero TCP (nivel 4) es un
protocolo orientado a la conexión.
User Datagram Protocol (UDP) es
un protocolo del nivel de transporte basado en el
intercambio de datagramas. Permite el envío de datagramas a través de una
red sin que se haya establecido previamente una conexión, ya que el propio
datagrama incorpora suficiente información de direccionamiento en su cabecera.
Es un protocolo de nivel transporte orientado a mensajes.
Los protocolos no orientados a la conexión son
descritos generalmente como sin estado porque los puntos finales no guardan información
para recordar la “conversación”. La alternativa al enfoque no orientado a la
conexión es utilizar protocolos orientados a la conexión, que son descritos
también como protocolos con estado, porque pueden seguir la conversación.






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